
Por Sergio Antonio Sánchez Arriaga
La innovación en la tecnología es la principal fuerza de movimiento en la competencia de una empresa tecnológica. Se debe de tener clara la tecnología en la estrategia de la firma para poder llegar a los objetivos planteados por la empresa, y en la cual gira la actividad de ésta, además de la forma en la que se manejan y administran los procesos innovadores.
Una de las perspectivas con las que se puede integrar la estrategia tecnológica con la estrategia empresarial es la “Basada en las Capacidades”. Este proceso indica que las capacidades afectan a la estrategia, la cual genera experiencia, y ésta a su vez, regenera las capacidades de las personas.
Por lo mismo, la empresa depende en su totalidad de sus empleados para poder generar dicho conocimiento y estar en constante crecimiento y aprovechamiento de habilidades. Si este procedimiento y aprendizaje llegara a fallar, las capacidades pueden llegar a convertirse en discapacidades, y el resultado del proyecto innovador será un fracaso.
Se puede definir la innovación como “los procesos que mueven una nueva idea hacia un producto útil, con valor y rentable”. Tomando en cuenta dicha sentencia, se puede identificar un proyecto basado en Internet como una innovación, pues es útil para el usuario final (definido por el proyecto, pues no siempre es el mismo), tiene un valor hacia el cliente, una organización o el usuario final, y es rentable, pues lo que se busca con el producto puede ser generar ventas (como lo puede ser un comercio electrónico) o disminuir gastos (como lo puede ser un sistema de facturación).
La estructura de administración está fuertemente correlacionada con el éxito del producto. En este aspecto, cabe mencionar que, tanto el manejo del equipo como de las diferentes etapas es importante entonces para que el producto funcione.
El enfoque que realiza Joe Tidd en su libro Managing Innovation: Integrating Technological, Market and Organizational Change es administrativo en cuanto a la creación de nuevos productos innovadores y propone cuatro etapas, las cuales son:
-Generación de concepto: análisis de las necesidades, objetivos, etc.
-Selección y evaluación del proyecto: tanto de recursos materiales como económicos.
-Desarrollo del producto.
-Comercialización del producto.
En general, se puede identificar que el proceso de la empresa es correcto para realizar un producto innovador. Sin embargo, la gran pregunta que se tiene cuando ya es entregado (o en este caso liberado al público) es: ¿Cómo saber si fue exitoso o no? A continuación se mencionan las aspectos a tomar en cuenta para prever el éxito del proyecto y que deben de ser tomadas para un análisis de cada proyecto.
Ventaja del producto: si el producto es superior en comparación con la competencia, si brinda beneficios únicos a sus usuarios.
Conocimiento del mercado: si el conocimiento y evaluación del mercado fue correcto o no; se debe de hacer un análisis comparativo entre la información generada en la etapa de “Generación de concepto” y la actual, cuando ya el producto está en funcionando en el mercado.
Definición clara del producto: en el análisis, se tienen que definir bien los mercados meta, la definición clara del concepto, beneficios, posicionamiento, etc.
Evaluación de riesgos: se deben de prever y planear acciones para afrontar riesgos tecnológicos, relacionados con el mercado, de desarrollo y de diseño.
Organización del proyecto: se debe de definir el tipo de equipo a usar.
Recursos del proyecto: saber cuáles son los recursos financieros, materiales y humanos necesarios para realizar el proyecto.
Ejecución: es la calidad en las actividades, tanto tecnológicas como de producción.
Soporte de la Alta Administración: debe de realizarse desde la definición del concepto hasta el lanzamiento o en este caso, la liberación.
Por otro lado, también se mencionan cinco dimensiones que se deben de tomar en cuenta para el desarrollo exitoso de un producto:
1) la calidad del producto, 2) el costo del producto, 3) el tiempo de desarrollo, 4) el costo del desarrollo y 5) la capacidad de desarrollo.
La recomendación es realizar un análisis de dichos puntos antes de que comience el proyecto y cuando el producto sea liberado. De esta manera, se puede hacer una comparación sobre lo que se esperaba al inicio y cómo fue el resultado. También, haciendo comparaciones con productos similares o clientes similares, se puede tener una mejor estimación de los recursos (materiales, humanos, tiempo, etc.) que se podrían llegar a necesitar o la reacción del mercado. Así como se menciona que de los proyectos innovadores que fracasan uno puede aprender, lo mismo se puede hacer con los exitosos.
Esto también ayuda a revisar si los cuatro pasos propuestos son los necesarios para la empresa, o si se necesitan más, o eliminar alguno de ellos.